No es solamente un pecado capital, en realidad tiene un fundamento más filosófico de lo que creemos.
Soberbia (del latín superbia) y orgullo (del francés orgueil), son propiamente sinónimos aún cuando coloquialmente se les atribuye connotaciones particulares cuyos matices las diferencian. Otros sinónimos son: altivez, arrogancia, vanidad, etc. Como antónimos tenemos:humildad, modestia, sencillez, etc. El principal matiz que las distingue está en que el orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido a otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del Yo o Ego.
También tiene su connotación positiva que, ya en su origen latino, posee la palabra, puesto que la calificación de un acto como soberbio u orgulloso puede ser sinónimo de óptimo o de bella factura. En la filosofía Objetivista de Ayn Rand, en particular, el orgullo es una de las tres virtudes principales y se define como estima apropiada de sí mismo que proviene de la ambición moral de vivir en plena consistencia con valores personales racionales.
Para Nietzsche el orgullo es una virtud elevada, propia de hombres superiores, la cual conduce a una honestidad absoluta consigo mismo (lo cual hace imposible cualquier trampa o acto deshonesto), valentía y superación constante siempre buscando estar por encima de los demás y no ocultarlo ante nadie. El orgullo es el prinicipal enemigo del ser humano el cual nos lleva a terminar con nuestras vidas y las de nuestros seres queridos apartando a si nuestros sentimientos de la realidad.
Tan sólo recordemos que todos necesitamos de todos. Nadie es indispensable de manera individual, somos indispensables como conjunto, como unidad.
Mañana hablaré de esa concepto Ego, desde el punto de vista de los grandes pensadores iluminados.
Namaste-

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