Hola lectores, si es que andan por ahí....
Hoy abro una sección en mi blog titulada "Caserías" y es que, desde que me casé y me empecé a involucrar en el hogar, me las he ingeniado con mi creatividad. He experimentando un poco, y de buena gana lo estoy disfrutando.
Muchos de estos experimentos me han sorprendido de su buen resultado, y lo mejor es que todo está al alcance de los productos caseros, naturales y económicos. (Eso sí, biodegradables ).
Lástima que este sea un trabajo sin sueldo, porque eso de que una "no trabaja" es muy diferente a "no percibe sueldo".
No cabe duda que es un trabajo voluntario, de tiempo completo, muy cansado y digamos... altruista, porque a veces a una le va bien, otras mal; no se recibe nada a cambio, sólo la satisfacción.. Algunas veces se agradece, otras no (como cualquier trabajo), pero lo más importante es no perder el enfoque. Recordar que lo hacemos por el bien de todos y que cuando más pesado se hace el día no queda de otra más que seguir adelante; dedicárselo a alguien.
Así que comienzo con este post que les servirá para distinguir un huevo cocido de uno crudo.
Cuántas veces no les ha pasado que ponen a hervir huevos para luego refrigerarlos y tener listo un complemento a la ensalada, o el lunch o un desayuno express? Pero, con eso de que solemos hacer las cosas en automático luego ya no sabemos diferenciar unos de otros en la charola del refri.
Este tip me lo pasó mi suegra, y es muy útil: Píntales caritas en el cascarón, a los que ya están cocidos. Eso sí, con un plumón que sea a base de agua no tóxico, como los de marca acuarela o crayola. Si tienes niños, les encantará ayudarte a pintarles las caritas con expresiones distintas o personalidades.
Para dibujarlos, los huevos deben estar ya cocidos, bien secos y fríos. Asegúrate de que no pasen de una semana ya pintados para comérselos. Una variante es agregar colorante vegetal (muy poquito) en el agua de la cocción y es divertido cómo el interior se pinta, la vieja técnica de los huevos de pascua.
Estos me los ha dibujado mis maridito que se le da la caricatura; no más que se emocionó y me los pintó todos, me quedé igual que al principio...
Por aquello de la paranoia de los pigmentos y los toxicos, etc. hay otros métodos. El más común es ponerlos a rodar en una mesa. Un huevo cocido, gira más rápido y durante más tiempo que el crudo.
Ni meterlos a flotar o agitarlos sirve para este caso ya que eso mide la frescura del huevo, y de eso les hablaré la próxima semana.
Espero que les haya servido, ojalá me manden fotos de las caritas que les dibujen a sus huevitos.
Fuerte abrazo. -namaste-

24 de agosto de 2011 a las 16:53
Que bonitos huevos los de tu esposo.
:D