Bajo la palabra libertad, encontrarás muchas definiciones, muchos libros de autoayuda, muchos resultados en internet, muchos decretos constitucionales, luchas históricas, manifiestos de Marx, leyendas sobre el espíritu y la famosa logoterapia de Frankl, pero parece que esa búsqueda es un interminable laberito, casi como una utopía de la que escrbió Tomás Moro, o peor todavía como creer que se alcanza con la muerte, en esa "vida eterna" del paraíso, donde los que lamentan la pérdida del ser amado se inventan a sí mismos que el Ser está en un mejor lugar.
¿Existe la libertad? ¿En verdad sabríamos qué hacer con tal poder, o es una excusa falsa para no abandonar nuestro Status Quo? ¿O en realidad buscamos las ganancias secundarias que se supone vienen añadidas con la misma?
Qué antecede al adjetivo del enunciado: "Soy una persona libre".
La declaración suena inspiradora y determinante, pero como su frase lo
dice, antes de poder ser libre, hay que saber se persona con todos los
atributos (derechos y obligaciones) pertinentes, y antes de poder
ejercer nuestros actos como personas, debemos aprender a SER. Parece
complicado, pero eso contiene en gran parte lo que es verdad como bien
lo rezó Juan 8:32: "Veritas Vos Liberabit". ("La Verdad te hará Libre")
Ahora, sólo falta responder la pregunta de Poncio Pilatos: "Quid est Veritas" ("¿Qué es Verdad?")

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